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¡Atención!

Los hechos y los personajes de la siguiente historia pertenecen a la ficción. cualquier semejanza a la realidad es pura coincidencia.

1. La nueva cría. Parte 2

FIN. Promesas Rotas


Era demasiado para mi...no podía creer que dentro de nada volvería a ver al cretino que me humillo hace mucho tiempo. Hace seis meses que no lo veo, la paz que tuve. Normalmente nos vemos en las reuniones de consejos o en los festivales de FIN cada cierto tiempo. Pero siempre paso de él.
Emily se enfado por el desastre que hice en la mesa. Ademas de escupir la bebida, casi me caigo de la silla, y para evitarlo, me sujete con la mesa, lo que provoco que las dos bebidas se derramasen al suelo y se rompieran los vasos.

-¡Genial Alex! Pues ahora eso lo limpias tu.

-Lo...lo siento Emily -dije tratando de recoger los restos de los vasos rotos.

Mackayla simplemente se levanto enseguida de la mesa sin decir ni una palabra.

-No es para tanto Alex -comenzó Cecilia- si ya viste a Joey en la fiesta del congreso de Nueva York.

-¿Y a mi que?

-No nada, pero si te pones así solo por mencionar a Joey...

-No me pongo así por mencionarlo, si no por que sabias que él seria el encargado de traer de la cría y no me dijiste nada.

-Sabes que se me esta prohibido usar mi poder en asuntos personales.

-¡No es nada personal!

-¿Entonces porque te pones así? -pregunto Cecilia cruzándose de brazos.

-Simplemente porque...-no sabia que decir...en ese momento mi salvación llego, Christal y Jessie se dirigían hacia donde estábamos.- ¡Eh Christal! ¡Jessie!-dije para librarme de la pregunta.

Christal era una chica de mi misma edad, aunque unos meses mayor que yo siendo vampiresa, sus cabellos rojizos me encantaban, siempre quise teñirme el pelo de ese color, pero la directora no me dejaba. Me encantaba ese carácter cambiante, a veces estaba muy contenta y motivada, pero otras veces...intimidaba con la mirada asesina. Al parecer, le gustaba estar muy activa, se tomaba bebidas con mas cafeína que liquido. Christal...era Christal.
Y Jessie, era un tío genial, fue mi cría hace varios años. Ahora era uno de mis mejores amigos. Con cabellos castaños, ojos castaños...Era muy generoso con todo el mundo, y dispuesto a ayudar siempre. Tenía una hermana melliza, Jackie. Ambos fueron convertidos por una de las reglas generales. No les mordieron unos vampiros...era algo distinto.

-Que hay-saludaron ambos.

-Christal...Joey vendrá dentro de un momento, y traerá una nueva cría, y yo soy la supervisora de esa cría.-me explique rápidamente.

-¿Y a mi que me cuentas?-dijo Christal con su tono borde.

-¡Necesito que tu te encargues de esa cría! ¡Por favor!

-¿Estas de coña?

-¡Por favor!

-No, hoy estoy muy ocupada.

-¿Vas a hacer algo?

-Si

-¿El que?

-Ehh...''cosas''...

-¡Oh por favor! ¿Y tu Jessie? -dirigi mi mirada hacia él.

-Aun se me considera una cría-se excuso.

-Yo te declaro en el nombre del Dios Sadrian un vampiro Carme...

-Quita quita, que no.

Ya no sabia que hacer, recurrí a mi ultima esperanza.

-Mackayla...amiga...solo me quedas tu.

-Ya dije mi ultima palabra.

Me volví contra ellos.

-Vosotros no sois amigos..sois...sois...¡ufff1

No me gusta recordar lo que sucedió hace varios años, pero para que entendáis porque lo odio tanto, tengo que decíroslo.

***********************************Flash****************************************
Tan solo 12 años humanos, y 65 de vampiresa. Parecía una humana débil de 6 años, no es broma. Los vampiros crecemos rápido, pero también tenemos nuestro tiempo, una vez que adaptamos la juventud, nos quedamos con esa apariencia durante muchísimas décadas, yo aun estaba en etapa de crecimiento, mi apariencia era la de una niña pequeña, pero mi mentalidad no. Tenía la edad suficiente para salir con chicos, pero no al apariencia.

-¡Alex! ¿Dónde estás? ¡Alex!

Yo estaba en mi clase sentada en mi sitio de piernas cruzadas, observando por la ventana el campus vacío, los demás llegarían una hora mas tarde, pero yo, por orden de Deborah, tenía que llegar antes.

¡ALEX! -gritó una vez mas, esta vez, con motivación.

-No grites Mack, estoy aquí. -dije yo en alto. Por la sombra del pasillo, sabía que era Mackayla.

-¡No te vas a creer lo que me dijo mi madre!

Cerrando los ojos dije:

-Por favor Mack, no grites. Son las seis y lo único que me apetece es dormir.

-¡Después de esto lo único que te apetecerá es que sean las seis de la tarde!

-Vale vale vale...solo di.

-¡Joey Williams vendrá al colegio esta tarde con la cría que se te asigna a ti! ¿No es maravilloso? Ahhhhhh- gritaba Mack.

Mi corazón se aceleró a mil por hora, Joey Williams, el chico mas popular y mas rico del Instituto New York de la Noche, era uno de los mas respetados vampiros de la Última Voluntad, era el romeo mas soñado de las chicas,se podría decir que era el tío mas bueno de todos los vampiros, era un príncipe, un caballero, un....todas, pero absolutamente todas las chicas estábamos locas por él.
Si, lo acepto, yo también lo estuve, pero no por mucho tiempo.

-¡Alex! ¡Di algo!-decía Mack.

-Tengo que prepararme...yo... hoy...Mack, hoy será él día.-dije yo toda nerviosa, levantándome de mi sitio y sin saber a donde ir.

-¿Te vas a declarar? -preguntaba Mack sonriendo

-Si, si tengo claro lo que voy a decirle.-poco mas y me tiraba por la ventana de la emoción.

-Tu si que tienes valor Alex.

-Tengo que irme -dije dirigiéndome a la puerta. Mack fue detrás de mi y me detuvo.

-¿Qué? ¡Alex no!-se puso en frente de mi- tienes un expediente académico perfecto, no has faltado ningún día y no has llegado tarde nunca, sacas siempre sobresalientes en todo, eres la delegada de clase y la representante juvenil del instituto de Arizona en el consejo de FIN.

-Si, lo que es una desgracia para mi porque lo único que hago son informes de todo.

-No puedes romper esa perfección.

-¡Mack, es Joey Williams! Tu misma viniste corriendo casi perdiendo el aliento para decírmelo.

-No esperaba que te pusieras así, normalmente tu no eres así, yo soy así No me quites mi personalidad.

-Mackayla Roberts, quitate de mi camino.

-La directora Adams vendrá hoy y si no te ve se preocupara mucho. No puedes hacer pellas.

-Es mi desicion, tengo que arreglarme.

-¿Todo el día?

-Si es necesario, si.

-Salimos a las cinco y media y Joey no llega hasta las seis. En media hora podrás arreglarte.

-No, no podré, y ahora Mackayla, quitate.

-No puedo, te castigaran si faltas.

-Mack, un día, no pasa nada. Ademas, sabes que odio la perfección.

-Alex, no lo hagas.

-Te lo digo yo, valdrá la pena.

Ella ni se inmuto, se quedo donde estaba mirándome a la cara y sin decir nada, entonces yo me seguí mi camino sin interrupciones y me dirigí hacia mi habitación.
Sabía que sería el primer lugar donde me buscarían, así que cogí la mejor ropa que tenia y salí hacia el campus,a lo mas lejos que podía llegar.

Pasaron las horas y en una cabaña fuera del campus, que solo yo sabia donde se encontraba, me cambie de ropa y ensaye lo que le iba a decir.
Eran ya las 4 de la tarde y yo seguía muy nerviosa, entonces me di cuenta de que perdí mucho tiempo y que Mack tenía razón, no debería haber faltado por una estupidez como esta. Aunque tratándose de Joey... no lo se.

Eran ya las seis de la tarde y él no tardaría en llegar, yo era la única chica Carmesí que se atrevería a confesarle mis sentimientos a una persona como Joey, normalmente, temas como este, nadie se atreve.
Camine despacio por todo el campus, sabía perfectamente que Deborah habría mandado a gente a buscarme. Llegue hasta una fuente que tenía en frente una calle, la calle por la que llegaría Joey.
Me senté en la fuente e ilusionada, me quede esperando con mi camiseta de tirantes amarilla, mi pantalón vaquero corto y unas manoletinas amarillas a juego con la camiseta. Me recogí el pelo con una coleta. Normalmente lo llevaría suelto, pero eso sería, normalmente. Ahora tenía que ser diferente.
De repente vi como a lo lejos se acercaba un todo terreno negro nuevo, era uno de la fundación, en el que vendría Joey.
Me levante enseguida, no sabía que reaccion mostrar en ese momento, y casi sin darme cuenta, ya estaba el coche delante de mi, y una puerta abriéndose.
Del interior de la parte de detrás bajo del coche, Joey, como siempre, guapísimo con sus vaqueros, su camiseta roja y unas zapatillas nuevas. Llevaba sus gafas puestas, y el sol resaltaba su rubio natural intenso. Parecía todo un hombre.
Yo sonreía como una tonta hasta que él se acerco a mi y comenzó a hablar.

-Hola Alex.-dijo vagamente, me conocía porque la mayoría de veces que él encontraba nuevos vampiros, era ami, a quien siempre tocaba adiestrarlos. ¿Era casualidad? ¿O el destino?

-¡Hola Joey!-dije yo muy animada.

-Bueno, vayamos deprisa. La nueva cría esta ahí dentro, creo que es una Carmesí, aunque no lo se, ese es tu trabajo, Henry la llevara a su respectiva habitación y...

-Ahmm Joey -le interrumpí-¿cuanto tiempo te vas a quedar? -pregunte con curiosidad.

-Me voy ahora mismo, tengo prisa.

-¡¿Que?! -casi grito, bueno no, grite con la angustia.-pero normalmente, tu te quedas uno o dos días.

-Hoy no, ya te dije que tengo prisa...y...aquí tienes la llave de la habitación y el informe completo...también el manual de los ejercicios que debe realizar...y su expediente escolar humano.-lo dijo tan rápidamente que apenas me dio tiempo de coger los archivos.-Bueno, eso es todo. Ya nos veremos.-se estaba dando la vuelta. No lo podía dejar pasar.

-Espera Joey -él se detuvo y me miro- veras...yo...quería decirte esto desde hace mucho tiempo, pero no me atrevía...sin embargo, ahora si.
-Tengo prisa Alex así que...

No se porque lo note un poco enfadado. El no solía estar así

-Me gustas Joey, y me gustaría que saliéramos. -ya esta, lo dije. Después de varios años, lo hice. Pero desgraciadamente...no todos obtienen una respuesta convincente...la que yo quería oír salir de sus labios, jamás lo haría.

-Alex...tengo prisa así que te diré esto rápidamente, no pienses que soy malo, solo soy justo.-me empezó a dar miedo lo que iba decir, y yo con mi cara de asustada le seguía mirando.

-No saldría contigo por dos razones: la primera es que tu eres una Carmesí, y, sin embargo yo, soy Última Voluntad. Jamás saldría con alguien de menor estatus que yo. La segunda es que eres una cría...en los dos sentidos.

No podía creer lo que mis oídos estaban escuchando, jamás creí que Joey me hablaría así, había oído de las mayores, que el era un superficial y un creído, pero yo sabia que eso no era cierto, o al menos, no lo quería creer. Y aunque no quería saber porque me llamaba cría, debía saberlo.

-¿A que...te refieres con lo de...cría?

-En los dos sentidos. Eres una cría porque solo llevas unos años convertida, y eres una cría porque tan solo tienes 10 años.

-Llevo 65 años siendo vampiresa, y tengo 12.

-Me da igual de las dos maneras, para mi todos los convertidos, son crías, y aunque tengas 12, yo tengo 15, seguirás siendo una cría siempre, tanto como si creces, porque seguirás siendo una convertida, y eso jamas puede cambiar en un vampiro.

Me quede de piedra, Joey siempre había sido amable conmigo, me explicaba todo con detalles y yo gustaba en escucharle, me sonreía siempre...no puede ser, a lo mejor tiene un mal día y lo esta pagando conmigo, pero me lo esta diciendo todo a la cara.

-¿Así te manejas tu?-comencé a defenderme- ¿Por linaje? Y no soy una niña, tengo una mentalidad cualificada y muy elevada a la de cualquier ser humano, soy una vampiresa al 100%.

-Soy el hijo y heredero de los presidentes del consejo mundial de la FIN. Y no eres una vampiresa al 100% y lo sabes, solo los vampiros con un 95% o mas, nos consideramos verdaderos vampiros.

-Joey...¿te pasa algo?

-Alex...no estoy de humor para aguantarte, eras una pesada y ya cansas. Sabía que esto pasaría...Tengo que irme.-dijo metiéndose de vuelta en el coche- adiós.

Y se fue...me dejo ahí humillada...no sabia que decir a la nada. Nunca nadie me había humillado de esa forma, normalmente si alguien se metía conmigo, era yo la que le dejaba mal. No solté ni una sola lagrima por él, ya era bastante mayor como para llorar por cosas tontas.
Hay algo bueno de todo esto...que a partir de ese momento...no he vuelto a ser la misma.

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1. La nueva cría. Parte 1

FIN. Promesas Rotas

I

La Nueva Cría

-Largate -le dije señalando la puerta de mi habitación, esta vez no lo iba a tolerar.

-¡No...no vale! Vamos Alex, te toca a ti, y a mi ya me basto con los de la semana pasada.-comenzaba a quejarse Mack.

Estábamos discutiendo por quien de las dos sería la encargada de orientar y adiestrar a un nuevo vampiro que llegaría dentro de dos horas. Sinceramente, desearía estar muerta. Ah espera ¡Si lo estoy! ¡Bah! Llevo siendo vampiresa desde hace 99 años, si fuera humana, tendría 102 años, pero hablando ''vampíricamente'' tendría unos 16 años, aunque parezco de 15 y dentro de poco es mi cumpleaños.
No me tocaba a mi esta vez, la semana anterior vino un nuevo vampiro, yo tuve que enseñarle lo que significaba ese privilegio, pero...se suicidó (No fue mi culpa). Bueno no literalmente, la verdad es que ya estamos muertos pero él cogió una daga y se arrancó la cabeza, empezó a chorrear mucha sangre del cuello, luego se desgarro el estomago y se vieron las tripas llenas de líquidos...no va al caso. La directora Adams, o Deborah como la llamo yo cuando estamos solas, me castigo por no evitar su suicidio. No quería una experiencia parecida, odio este trabajo, los pijos de los de la Última Voluntad nunca hacen nada, y dicen que siempre están alerta a algún vampiro asesino, pero se sientan a engordar su sucio ego comiendo comida chatarra y durmiendo el tiempo que quieren, y nosotros, los Carmesí, siempre estamos trabajando.

-¡Alex! La última vez, yo tuve que ocuparme de DOS crías, y tu te chupabas el dedo mirando como se descontrolaban...

-¡No me chupaba el dedo!-dije con tono de niña- ademas, me castigaron- comencé a decir señalándola con el dedo indice- así que no me relajaba, estaba escribiendo informes, informes y mas informes...¿es que no sabes que me paso mas tiempo escribiendo que hablando?

-¡Porque eres nuestra maravillosa Alex!¡Y todos confiamos en que lo haces todo perfectamente!

-¿Ah si? Pues si tanto dices que me quieres haz esto por mi.

-Eso no entra al caso, tu te ocuparás de la cría que venga, yo ya tuve suficiente esta semana.

Eche la cabeza hacia atrás y solté un suspiro, estaba recostada en un sillón, mis piernas sobresalían el reposa brazos y mi espalda estaba apoyada en el otro, como siempre, llevaba el uniforme del insti:
Un vestido ridículo marinero rojo con blanco, que tenía la parte del estomago como un corset que se ataba por delante, con mangas rojas hasta las manos y que acababan en punta hasta el dedo corazón. Tenía la parte de los hombros anchos y llevaba una pequeña corbata roja con blanco. Olvide mencionar que por detrás teníamos un horrible lazo blanco. Unas medias negras largas hasta los muslos y unos zapatos rojos oscuros. Y por último, la cosa que nos hace penosos, la boina, roja con lazos negros colgando.
Un color rojo Carmesí, como nuestra sangre.
Levanté la mirada hacia Mackayla Roberts, mi mejor amiga desde la infancia. Con el mismo uniforme que yo, era de mi misma edad, y nacimos el mismo día. Toda una casualidad. Eramos de la misma estatura, lo único en lo que nos diferenciábamos, era en que mi pelo era castaño y demasiado largo, y el suyo era de la misma longitud pero de color rosa, mis ojos eran de un color miel, y los suyos, rosas. (Tanto rosa...quiero potar) Odio el rosa, sinceramente.
La conocí hace mucho tiempo, después de su muerte, yo, con 5 años, la tuve que orientar por todo el insti y estar con ella un tiempo. Ella, era muy diferente a las demás crías, ella lo aceptó desde el primer momento; el lugar de llorar, reía; el lugar de escapar, jugaba; el lugar de suicidarse; me escuchaba en todo lo que decía y me hacía caso. Me parecía totalmente increíble, poco a poco, después de que ella se fuera adaptando a esta vida y de convertir a su madre también en vampiresa (esa es una historia de la que preferiría no hablar ya que Deborah me lo tiene prohibido) se fue haciendo mas y mas pija, y así es como resultamos estar en distintos grupos, pero a pesar de todo ella seguiría siendo mi mejor amiga.

-Muy bien, tu ganas. Pero ya conoces mi actitud, si se mata, no será culpa mía.

-Solo sé suave, eres la única en 100 años en conseguir que una cría se suicide.

-Vale vale, ya lo sé...- ¡si vale! Todo un récord, hay que mirarlo por el lado positivo, ¡nadie mas que yo lo ha conseguido desde hace un siglo!-¿Es chica o chico? -pregunté por curiosidad.

-Aquí tienes una pequeña ficha del expediente, el expediente entero lo traerán cuando venga ella...- dijo Mack, acercándose, estaba a punto de dármelos hasta que la interrumpí al primer paso.

-Leelo porfa. -dije rápidamente.

-No me gusta leer. -se excuso ella mirándome seriamente. Era verdad, siempre suspendía los exámenes de lectura, o los aprobaba consiguiendo que uno de los empollones se lo contase, son sus ''encantos''.

-Me duele la cabeza, al menos hazme ese favor.-dije yo alargando el cuello hacia atrás.

Sin decir nada, accedió a leer la ficha.

•Nombre Completo: Diana María Coleman. (Diría que es en parte Española y en parte Inglesa.)
•Edad Humana: 13 años. (Es muy joven)
•Fecha de nacimiento: 14/02 (En San Valentin, fijate. Es decir que los cumplió hace unos meses.)
•Lugar de nacimiento: Norwich, Inglaterra. (Lo sabía, pero si es de allí, tendría que ir a uno de los institutos Carmesí de Londres, que está mas cerca.)
•Lugar de residencia: Tucson, Arizona. (Eso lo explica)
•Familia: Padre Inglés y madre Española fallecidos, tutor; su hermano mayor. (Si tenemos la esperanza de que su hermano se quiera deshacer de ella al menos sufrirá menos su transformación)
•Muerte: Accidente de trafico. (lo típico...entonces sus poderes...)

-Pobre cría, habrá sufrido mucho durante toda su vida- comenzó a decir Mack después de acabar de leer.

-¿Cómo que pobre? Pero si le han hecho favor a la chica, si no tiene padres, no tendrá que lamentar nada. Y su hermano posiblemente ya este cansado de ella. -dije levantando un poco la cabeza.

-¿Cómo puedes decir eso? Es una niña...mira...dejalo, y sobre sus poderes, te lo dirá el uve que venga.

Con lo de uve, se refería a UV (Última Voluntad), siempre son ellos quienes traen a la cría personalmente. Y los llamamos así para no tener que decir el nombre de su raza completa. En general sería u uve, pero lo acortamos en uve.

-Bien...ahora levanta, no tardarán en llegar.

Con las pocas ganas que tenía de levantarme, tuve que hacer un esfuerzo. Estando ya de pie, cogí mi móvil de mi chaqueta que estaba encima de mi cama y ambas salimos de la habitación.
Caminamos por el largo pasillo de las habitaciones, la mía estaba de frente a la puerta a varios metros de distancia.

-¿Sabes al menos que bicho va a traer a la cría?-hoy bicho, mañana cerdo...¿que mas? Siempre llamaba cada cosa a los uve. Y es porque desde el principio me cayeron mal.

-No lo sé, pero se lo voy a preguntar a mi madre cuando lleguemos a la cafetería, seguro que ella lo sabe.-dijo Mackayla sonriendo.

Entorne los ojos hacia un lado, su madre. Tenía el poder vidente, es decir que podía saber cosas que pocas personas saben...no hay muchas así, ya que en pocas ocasiones los humanos mordidos por vampiros o con una cualidad vampiresa morían de la manera que Cecilia murió.
Detrás de la puerta, estaba el hall de la residencia de las chicas que nos quedamos en el instituto a vivir, al salir, bajamos unos escalones y se podía observar todo el campus.
El Instituto Phoenix de la Noche era uno de los institutos Carmesí más grandes del mundo, ya que por razones desconocidas era en Arizona, el lugar donde siempre se producían mayor número de crías.
''Crías'' llamábamos así a todos los humanos recién convertidos en vampiros, hasta que no dejaban de depender de su supervisor y aprendían a controlar sus poderes no se les dejaba de llamar de esa forma.
A travesamos unos rosales grandes con una fuente de agua en el medio, y nos dirigimos hacia la cafetería central del instituto.
Cuando llegamos, la madre de Mack, Cecilia, estaba sentada en la barra conversando con Emily, la camarera. Llegamos con nuestro aire y nos sentamos en una de las mesas debajo de una sombrilla. Estábamos casi en verano, y el sol nos abrasaba con su calor.

-¡Emily! Quiero un zumo de piña light pero con azúcar, ahora- dijo Mack chasqueando los dedos.

-Mack, eso es un zumo de piña normal.-dijo Emily con las cejas alzadas, desde detrás de la barra.

-¿Ah si?, pues entonces, traeme un zumo de piña ''normal''-dijo poniendo énfasis en normal.

-Como quieras, y la próxima vez, dí, por favor...¿y tu Alex? ¿No quieres nada?

-¿Te he pedido algo?-dije yo con mi tono borde sin mirarla.

Emily y Cecilia se miraron entre ellas y luego Emily se dirigió a hacer un zumo.

-Mack -comenzó Cecilia- no deberías pedir las cosas así cariño.

-Para eso está, quiero aprovecharme de Emily mientras trabaja.-dijo poniéndose unas gafas de sol...¿de donde las saco?

-Si si, tu espera a que acabe mi jornada de hoy- dijo Emily poniendo en nuestra mesa un zumo de piña normal y otro de fresa en frente mía.

-No te pedí nada Emily-dije yo mirándola.

-Cortesía de la casa.-dijo sonriendo- anda bebe, que hace mucho calor y...la próxima vez, te guardas tus humos donde te quepan, no los gastes conmigo.- sacando una pequeña sonrisa, le di las gracias.

-Tienes razón -comencé yo tras un breve silencio- no es culpa tuya, pero dentro de un rato, vendrá otra cría, y la han puesto a mi cargo.
-¡Ah! Así que tu eres la supervisora de la cría que viene.-dijo Cecilia mirándome sonriendo.

-Si.-dije yo revolviendo el sumo con la pajita lentamente con mi mano derecha, y con la otra sujetaba mi cabeza.

-Mamá-dijo Mack- ¿sabes que uve traerá a la cría?

Comencé a beber mi zumo, tenía mucha sed, la verdad.

-Si, ¿no es genial?-note como Cecilia se emocionaba- después de varios meses, el joven y apuesto Joey Williams volverá.

De repente, algo dentro de mi se comenzó a mover...casi sin darme cuenta, escupí el zumo que estaba bebiendo. Y dije:
-¡¿Qué?!
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Uniforme del anime 11 eyes.