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¡Atención!

Los hechos y los personajes de la siguiente historia pertenecen a la ficción. cualquier semejanza a la realidad es pura coincidencia.

4. Jugando con los sentimientos. Parte 2


Intentaré ir lo más deprisa posible >.<
Al lado he hecho una advertencia sobre escenas fuertes... y es que viendo un poco el carácter de los personajes, habrá escenas algo subidas de tono >.< aunque se me da mal escribir así. xD
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-Alex… yo… -comenzó a decir Joey, pero la realidad era, ninguno de los tres sabíamos que decir en aquel momento.

-¡¿No te enseñaron a llamar a la puerta?! –dijo Emily casi gritando.

-Lo siento… no era mi intención interrumpirles, yo sólo vine a decirte Joey… que… que Deborah quiere que bajemos ahora –salí corriendo de la habitación a la mayor velocidad que pude. No quería estar ahí ni un milisegundo más, fue la situación más embarazosa en la que había estado jamás.

Sin ninguna razón, me puse tan nerviosa que mi corazón no dejaba de latir a la velocidad de la luz, baje por las escaleras tan rápido que en menos de diez segundos ya estaba en la sala.
No era obligatorio que estuviésemos todos, por lo que sólo me encontré con Deborah, quien me miró sorprendida, estaba Christal sentada en el sofá leyendo un libro, que enseguida cerró al verme allí, y West, quien miraba por la ventana al otro lado de la habitación.
Me sujeté a la barandilla de la escalera, y a duras penas bajé el último escalón, sentí que me faltaba la respiración y todo mi cuerpo volvía a experimentar el mismo dolor que en el aeropuerto.

-¿Alex, que sucede? Parece que hubieras visto un fantasma –Dijo Christal levantándose- aunque no tendría mucho sentido asustarse ya que somos vampiros

-Casi lo hubiera preferido –dije a duras penas.

Me caí al suelo ya que mis piernas no respondían, y el dolor de cabeza volvió.

-¡Alex! –decía Christal acercándose a mi, me ayudó a levantarme y casi en seguida

West también estaba a mi lado, me llevaron al sofá y me senté.
Cerré los ojos por un momento, lo que sentía no era algo producido por un viaje agotador, ni si quiera me sentía cansada, sentía como si algo dentro de mi cabeza quisiera salir y estaba dando golpes de un lado al otro, mi cuerpo no respondía a mis movimientos, y si lo hacían, era muy doloroso.
Joey bajaba por las escaleras rápidamente y con su chaqueta en la mano.

-Siento mucho el retraso pero… -comenzó a decir pero al estar ya en la sala vio como Christal me sujetaba la mano y West servía un vaso con agua- ¿Qué sucede?

-Alex ha vuelto a tener otro mareo –contestó Christal de prisa.

-Bebe esto –me ofreció West, cogí el vaso y bebí el agua a duras penas.

Joey se acercó a mi deprisa, se arrodilló en frente de mí y toco otra vez mi frente, yo cerré los ojos para no mirarle, después de lo que había visto arriba, no podía mirarlo a la cara.

-Esto ya no es normal –dijó él y sujeto mi única mano libre.

Sentí que me faltaba la respiración, y sin darme cuenta, lagrimas comenzaron a salir de mis ojos.

-¡Alex, respira muy despacio! –decía Deborah. Lo hice, cogí bastante aire aspirando, y lo expulse muy despacio, y así varas veces, hasta que pude respirar con normalidad.

-¡Directora algo serio le pasa a Alex! Los vampiros somos fuertes de salud y no puede ser que un simple viaje agotador produzca esto –decía Christal preocupada.

-Debe ser el estrés, si no recuerdo mal, estabais en exámenes hace tan solo una semana, además Alex es la representante en nuestro Instituto y también tuvo que ocuparse de unos papeleos, ahora que tiene una nueva cría de la que ocuparse encima tiene esta misión, es normal, yo también estaría así –explicó rápidamente.

-Pues entonces me ocuparé yo de esto la misión de mañana, Alex ya está bastante agotada –dijo enseguida Christal. A lo que respondí yo:

-¡No! Ya me siento mejor… en serio, lo haré yo.

-¿Eres imbécil o que? ¿Te has visto? Estas muy agotada, mejor…

-Estoy perfectamente, sólo fue cosa de un minuto, ya estoy en condiciones. ¿Y queréis hacerme más espacio? Me ponéis nerviosa todos aquí rodeándome –dije enseguida, me levanté del sofá sorprendiéndome a mi misma, en realidad me seguía doliendo el cuerpo y cada vez que lo forzaba dolía más, pero no podía mostrarles esa debilidad.

Joey se levantó también y con sus manos levantó mi cara para mirarle, él era más alto que yo, me sacaba una cabeza. Me dio demasiada vergüenza mirarle en aquel momento, aunque tendría que ser al revés ya que yo no fui la pillada. Nos quedamos así unos segundos y sentí como su mirada me dijera ‘No lo hagas’. Aparté sus manos y me di la vuelta para mirar a Deborah, quien estaba mirándome seriamente.

-Jack me ha contado el plan que habéis ideado, con todo respeto creo que es un poco estúpido pero mientras funcione a mi me vale –dijo sonriendo.

-Lo llevaremos a cabo mañana al anochecer, necesitaría la ropa adecuada –dije yo caminando hacia la mesa a por otro vaso de agua.

-Tengo mucha ropa en mi armario, a lo mejor encuentras algo de tu estilo –decía Emily desde las escaleras, quien parecía haber observado toda la escena.

-Bien entonces… todo está preparado, decidir quien irá para entrar en acción. –Dije mientras me dirigía a las escaleras, nos cruzamos un momento y me dijo al oído sujetando mi brazo.

-¿Podemos hablar un momento?

-Claro –respondí yo intentando fingir una sonrisa.

Subimos por las escaleras y entramasen la primera habitación que vimos, ella cerró la puerta de golpe y apoyándose en ella dijo:

-No me caes bien –dijo ella apartando un mechón de su pelo castaño.

-¡Oh! Entonces me ahorras el tener que fingir ser amable contigo –respondí sarcásticamente.

-Selena me ha contado absolutamente todo sobre ti. Aunque yo si recuerdo que tu siempre estabas detrás de Joey como su pequeña mascota y que él no te hacía ni puto caso.

-Uhm… ¿Y te ha contado que ella también tiene ganas de enrollarse con él? –pregunté mirando mis uñas.

-Es una ingenua, cree que algún día él la hará caso, pero yo sé que no, no la veo como una amenaza –respondió ella.

-Y a mi sí me ves como una amenaza –no pude evitar sonreír.

-Sólo te diré que te alejes de él.

-Lo intento pero siempre me sigue, es como una pulga –solté yo con tono cansado.

-No veo porque Joey tendría que estar detrás de alguien como tú, él es mi novio.

-Ah pues tenía entendido que ‘erais’ novios –dije poniendo nefas en ‘erais’- de todos modo a mi no…

-Es cierto que estamos atravesando una crisis temporal, pero es la tipica pelea de novios que hay en toda pareja, no por eso quiere decir que tu puedas… -no la deje acabar lo que estaba diciendo.

-Mira… a mi no me importa si estáis peleado o no, no me interesa en absoluto salir con él y no tienes porque venir a contarme vuestros problemas amoroso, siento mucho haberos interrumpido antes, ahora si me disculpas…. –dije acercándome a la puerta, la abrí en ese momento si él no hubiera sujetado me habría caído al suelo.

¿Había estado escuchando nuestra conversación? Joey me estaba sujetando de los brazos, de otra forma habría acabado estampada al suelo. Me alejé de él de inmediato y camine unos pasos hacia el pasillo.

-Alex necesito hablar contigo –dijo él antes de que diera el tercer paso.

-¿De qué tienes que hablar con ella? –preguntó Emily cogiendo la mano de Joey.

-Emily ya hemos hablado nosotros no… -era una costumbre mía hablar sin dejar acabar la frase a nadie, y en este caso fue a Joey.

-En este momento no me interesa hablar con nadie así que os rogaría que si queréis ser felices y comer perdices, por favor, hacerlo lejos de mi –dicho esto me dirigí hacia mí habitación que no estaba muy lejos.

------Narra Mackayla----------

-¿Prometes no decirle nada? –pregunté una vez más.

-Lo prometo ¿Qué es? Me estas preocupando –volvió a decir Isabelle.

-Esta bien ¿Segura que está dormida? –pregunté por enésima vez.

-Te lo juro por Lana. 

-¿Quién es Lana?

-Mi precosa gata. Es muy adorable, ojala estuviera aquí –respondió ella abrazando una almohada –era muy esponjosa.

-No quiero asustarte pero la sangre de gato me encanta…bueno mira el caso es que –levante el libro- esta cosa contiene varios secretos de la vida de Alex, cosas que ella no puede descubrir.

-¿Cosas como que? –preguntó.

-Escucha bien. Alex nació en el año 1842, no recuerdo muy bien a que edad fue convertida y tampoco lo pone en el libro. Es una novela de esos años, es de genero fantastico ya que nadie creería lo que pone, explica como fue convertida, los problemas familiares y esas cosas. La protagonista sale con el nombre de Kimberly, pero yo sé que ese no es el nombre verdadero de Alex.

-¿Cuál es?

-No puede decirlo, ni siquiera Christal ni yo lo sabemos –dijo Jackie entrando en la conversación.

-¿Y cómo es que tu lo sabes? –me preguntó directamente.

-Veras… en 1876, Alex ya llevaba varios años convertida, mucha gente sabía de su situación y sabían que ella tenía la memoria borrada, en aquel tiempo los archivos no eran tan confidenciales como ahora, es decir, que los datos verdaderos sobre el vampiro estaban en la biblioteca del Instituto, pero alguien, no puedo decir quien fue, estuvo interesado en descubrir más sobre el pasado de Alex, cuando lo descubrió se lo dijo enseguida a ella, y ella me lo dijo a mi. En un principio su reacción fue positiva, como si no le importara, pero… ella… intentó matarse en varias ocasiones –era difícil para mi tener que recordar esos momentos, sobre todo si yo ya la había visto apunto de morir más de una vez. 

-¿Tan… trágico era? –preguntó la cría.

-La familia de Alex era numerosa, tenía cuatro hermanas y dos hermanos, ella era la menor… veras… el día en que ella fue convertida... fue el día en que vio como los asesinaban a todos.

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